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Nieves Moreno Gallardo

Reflexiones del Juez Serrano represaliado por la Ideología de Género

Miguel Llorente ha publicado en el Pais que un estudio científico demuestra que los hombres tienen más comportamientos idiotas que las mujeres, lo que no ha dicho es que él fue el principal, por no decir exclusivo, referente masculino de ese estudio.

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Reflexiones del Juez Serrano represaliado por la Ideología de Género

¿Por qué no vamos a proteger a hombres que puedan estar en una situación de discriminación? ¿Y por qué no vamos a proteger a los abuelos y abuelas, y a los padres también, cuando están siendo maltratados y agredidos por parte de sus hijos?

Reflexiones del Juez Serrano represaliado por la Ideología de Género

La desvergüenza de las verdugas de libertades que militan en el llamado partido socialista, ante el fracaso de su propia ideología que se ha hecho política represiva, no tiene límites. No son sino un Montón de oportunistas y cobardes que son capaces de insultar a un ministro pero que no les dirían ni media a los radicales islamistas que se proclaman asesinos y verdugos de mujeres

Reflexiones del Juez Serrano represaliado por la Ideología de Género

Lo malo del actual feminismo es que está en manos de mujeres que no lo son, que incluso se arrepienten de serlo y detestan su condición femenina; por eso el feminismo se ha convertido en fundamentalismo de género, hembrismo que se ha impuesto socialmente a costa de destruir lo que esas falsas mujeres más odian: la feminidad, la maternidad, la familia, el varón como competidor natural de su misma orientación sexual, y la vida como fruto del amor entre un hombre y una mujer. Lo que nunca podrán entender en esta nueva caza de brujas en la que son ellas las que dan caza. Y están triunfando porque detrás de ellas se encuentra una legión de ignorantes y oportunistas que se aprovechan de los ingentes beneficios que genera el aquelarre.

El feminismo no es igualdad es odio

El feminismo no es igualdad: es odio

Daniel Rodríguez Herrera

La humanidad ha conseguido construir un artilugio que ha viajado 6.500 millones de kilómetros durante sus diez años de vida para alcanzar un cometa de sólo 25 kilómetros cúbicos de volumen y aterrizar en él. Un viaje alucinante que ha llevado veinte años de trabajo a los ingenieros y científicos de la Agencia Espacial Europea (ESA). Pero lo importante no es el logro alcanzado. No. Lo importante es que uno de los principales responsables del proyecto, el doctor en Física Matt Taylor, llevaba puesta una camisa "sexista" durante el aterrizaje de Philae en el cometa.

No es que las elecciones estéticas de Taylor se parezcan mucho a las mías, ni en la dichosa camisa, bastante hortera por cierto, ni en los tatuajes, que me horripilan cosa mala. Aunque la polémica prácticamente no ha llegado a España, en el ámbito anglosajón el escándalo feminista ante la camisa, que básicamente consiste en un conjunto de dibujos tipo cómic de mujeres con ropa ajustada, ha incendiado las redes sociales y llegado a los grandes medios. Tan brutal ha sido la reacción que el científico ha terminado pidiendo disculpas entre lágrimas. Los dos minutos de odio que el feminismo ha desatado contra él han convertido el punto culminante de su carrera en una campaña de acoso contra él, arruinando un momento que debía ser uno de los más felices de su vida.

El espíritu del linchamiento ha quedado perfectamente reflejado en untitular de la web de tecnología The Verge: "No me importa si has conseguido aterrizar una nave espacial en un cometa, tu camisa es sexista y es excluyente". No importan los logros, por más extraordinarios que sean, sino tu sumisión al dogma, por más estúpido que sea, y lo es siempre. Es una técnica que las distintas corrientes de lo políticamente correcto han conseguido dominar con maestría. La excusa da igual, puede ser la camisa de Matt Taylor como que un tipo que se hizo rico partiendo de la nada done 20 millones de euros a Cáritas. Las hordas se lanzan a las redes sociales, generalmente incitadas por periodistas o artistas progres, guardianes sempiternos de la ortodoxia como el Gran Wyoming, a ver quién lanza el insulto más gordo, hasta que consiguen doblegar a su objetivo. George Orwell se equivocó. No hace falta un poder omnímodo para que la plebe desate sus iras contra el objetivo deseado.

A estas feministas de salón y sus tontos útiles les preocupa el enorme impacto que sin duda tendrá una camisa en la decisión de las adolescentes de todo el mundo de enfocar su carrera hacia la ciencia y la ingeniería. Eso sí, se callan el tratamiento brutal de la mujer en las sociedades islámicas y los problemas reales que causa a mujeres de verdad en todo el mundo. Porque lo suyo no consiste ya en la lucha por la igualdad entre hombres y mujeres, sino en el odio, puro y simple, contra los hombres. Da lo mismo que la camisa fuera diseñada por una mujer para regalársela por su cumpleaños, o que no exista el más mínimo indicio de que en su vida haya hecho nada contra ninguna mujer. Taylor es un despreciable machista y debe ser recordado por eso. Si esta gentuza hubiera tenido la oportunidad en 1969, Neil Armstrong no sería recordado por ser el primero en pisar la Luna, sino por ser hombre yhaber dicho "mankind" en lugar de "humankind". 

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Revisar el caso de Santi García

REVISAR EL CASO DE SANTI GARCIA, E INHABILITAR AL ABOGADO PERE SUTIL MUSTE

REVISAR EL CASO DE SANTI GARCIA, E INHABILITAR AL ABOGADO PERE SUTIL MUSTE

    1. ANA ISABEL MUÑOZ VELASCO
    2.  
    3. Petición creada por

      ANA ISABEL MUÑOZ VELASCO

      Cambrils, España

Es de vital importancia denunciar esta injusticia.

Mijo fue denunciado de violación por una mujer. Estuvo en prisión preventiva sin ninguna prueba, salvo la declaración de el mismo en la que reconocia haber mantenido un encuentro sexual sin consumar, pues ella sin más lo arañó y mordió. Las pruebas de ADN lo excarcelaron y dieron la razón al no haber semén suyo, pero si de otro sin identificar. Con las mismas pruebas lo han condenado a 7 años, porque el abogado Pere Sutil Muste, uso la historia de mi hijo para darse publicidad en los medios, y a la hora del juicio, no presentó ni una sola prueba, a parte  del ADN, que podrían haber demostrado que la chica mentia, tales como que ya otra vez denunció, como que su credibilidad era cero pues no era coherente en los relatos.... El juez tuvo que explicar al abogado como se protestaba, y como se preguntaba... En juego la inocencia de mi hijo, el cual fue castigado a 7 años de prisión por la ineptitud y mala praxis del D.Pere Sutil Muste

En 30 días ingresará en prisión tras llegar al Supremo, con una casación dificil de aceptar pues el Sr.Pere Sutil Muste, al no saber como funcionan los juicios no dejo ninguna puerta abierta al recurso. 

En este pais una mentira mal contada vale más que unas pruebas de ADN y un informe forense exento de daños fisicos.

En este pais en un juicio no se juzga la verdad o la mentira se juzga como los abogados juegan sus cartas..... lo que hay en juego no les importa.

En este pais solo los ricos, corruptos ,maleantes, tienen cabida, los ciudadanos de a pie, honrados, tenemos todo perdido ante la ley.

La sentencia no va a cambiar, pero quiero intentar que ese abogado no vuelva a meter la pata con otro inocente.

Gracias

Anabel Muñoz Velasco

tlf. 667610663

mail: anabelmv@msn.com

 

Ellos también son gilipollas (Arturo Pérez Reverte)

Patente de corso

Ellos también son gilipollas

XLSemanal - 16/6/2014

Consuela comprobar que en todas partes cuecen habas, y que otros, a veces, incluso las cuecen más gordas. El daño colateral, sin embargo, es que, como toda estupidez suele ser contagiosa, y España -lugar donde una ardilla podría recorrer la península saltando de idiota en idiota- es lugar bastante propenso a tales contagios, al final las habas gordas de los demás también acabamos, indefectiblemente, cociéndolas nosotros. Con lo que no hay disparate guiri digno de telediario que, tarde o temprano, no acabe siendo adoptado, con militante entusiasmo, por nuestros tontos del haba de aquí.

La última es tan excelsa que no me resisto a contársela. En Gran Bretaña, impulsada por una oenegé llamada Action for Children -gente que parece de lo más respetable, por otra parte-, están preparando la que llaman allí, y no es coña, Ley Cenicienta; aunque habría sido más bonito, más literario y más inglés llamarla Ley Dickens. Pero, bueno. En cualquier caso, como su apodo sugiere a quien haya leído lo de los hermanos Grimm, esa modificación legal pretende que los padres que priven a sus hijos de abrazos, besos o muestras de cariño se enfrenten a penas que irían desde multas hasta diez años de cárcel. Según el Daily Telegraph, que comenta el asunto, se pretende modificar la legislación vigente para introducir como delito la crueldad emocional paterna, situándola casi al mismo nivel de los abusos físicos o sexuales. Y ahí no hablamos ya de malos tratos a niños, incluso psicológicos -punto sobre el que no hay discusión ni matiz posible-, sino de si se les besa y abraza lo bastante, se les dice hijo mío cuánto te quiero, y cosas así. Cómo se evalúa eso es lo de menos: ya se irá viendo. Lo que cuenta es que los padres culpables de ignorar afectivamente a sus hijos o de no darles suficiente cariño, perjudicando así su desarrollo emocional, puedan ser detenidos por la policía y llevados ante un tribunal, donde un juez decidirá sobre el asunto después de averiguar -calculen la finura que se le supone a su señoría- si el niño se siente lo bastante amado por sus padres, si éstos le dan besos y abrazos suficientes, o si, por el contrario, muestran una frialdad afectiva que, según la oenegé antes citada, «puede producir problemas de salud mental y, en algún caso, el suicidio».

 No cabe duda de que el bocado es tan jugoso, tan de telediario, tan fácil de manejar una vez adobado con la demagogia idónea, que de aquí a nada tendremos en España bellas iniciativas como ésa. Bofetadas habrá para apropiarse el bombón y masticarlo. Todo, claro, con la etiqueta política de cada cual, derecha e izquierda -está científicamente probado que los maltratadores siempre son de derechas-, y planteado mucho más a lo radical que en Gran Bretaña -donde, por cierto, uno de los paladines de esta ley es un diputado conservador-. Si en España basta que una señora diga en una comisaría que su marido o su novio la maltratan para que, con sólo su palabra, sin averiguación ni comprobación previa y garantía mínima de veracidad, el fulano pase esa primera noche automáticamente en un calabozo, y mañana ya veremos, calculen cuando haya de por medio, con una ley Cenicienta sobre la mesa, un niño -y eso incluye cabroncetes de hasta dieciséis años- que llega y dice: «Oiga, señor policía, mis padres no me quieren lo suficiente, eso perjudica mi desarrollo emocional y un día de éstos acabaré suicidándome». Esposados salen de casa, como el Lute. No les quepa a ustedes la menor.

Y es que esto es España, recuerden. Así que los progenitores poco afectuosos pueden ir poniendo los pavos a la sombra. Imaginen a un juez, según respire, estableciendo si los abrazos que tal o cual madre da a sus retoños son apretados de achuchón o sólo fríos gestos para cubrir el expediente. Si supone delito no arropar a un hijo y leerle cuentos hasta que se duerme. Si es punible, o no, que mientras un padre hace la declaración de Hacienda, ocupado en desear un futuro de felicidad al ministro Montoro y a todos sus muertos, no bese a su hija cada vez que ésta pasa cerca. Si es frialdad afectiva prohibir al niño matar vampiros en la videoconsola hasta las tres de la madrugada, o hasta qué punto el hecho de que por imprevisión paterna se acaben los crispis para el desayuno puede causar trastorno emocional, con el correspondiente suicidio cuando cumples los cuarenta tacos. Imaginemos, en resumen, el interesante panorama paterno-filial que puede abrirse aquí con una ley semejante. Las deliciosas escenas. Todas esas madres abalanzándose enloquecidas sobre sus criaturas de quince años, a la salida del cole, rivalizando en colmarlos de besos y abrazos ante sus compañeros. Por si acaso.    

Reflexiones del Juez Serrano represaliado por la Ideología de Género

 

Lo peor es que la ideología de género justifica incluso el asesinato de niños cuando la autora es la madre.

Muchos niños se encuentran así en situación de riesgo pese a que un padre venga alertando del desequilibrio psicológico de la madre. Encima, él será considerado un acosador de la pobre que está así por su culpa.

Cuando el padre es el asesino, se le destaca su consustancial maldad característica de su perversa condición sexual. Detrás nunca habría un trastorno mental.

Foto: Lo peor es que la ideología de género justifica incluso el asesinato de niños cuando la autora es la madre.  Muchos niños se encuentran así en situación de riesgo pese a que un padre venga alertando del desequilibrio psicológico de la madre. Encima, él será considerado un acosador de la pobre que está así por su culpa.  Cuando el padre es el asesino, se le destaca su consustancial maldad característica de su perversa condición sexual. Detrás nunca habría un trastorno mental.

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