Blogia
Nieves Moreno Gallardo

Prensa

LOS PADRES DE MIGUEL ÁNGEL GARCÍA, M.A.G, CONSIGUEN ENTREGAR UN DOSSIER SOBRE EL CASO DE SU HIJO A BIBIANA AÍDO

DIGITAL24HORAS.COM

20 Jul 2010 | Por Tony Fotos | Categoría: Linares

La Ministra De Igualdad, Bibiana Aido, visitó ayer diferentes puntos de la provincia de Jaen con el proposito de firmar el acuerdo de ayuda a la mujer a incorporase al mercado laboral de los que se requieren bajo los ambitos de la ley de dependencia y la educacion infantil de cero a tres años.

A la llegada de la Ministra al Ayuntamiento de Jaen, Aido fue recibida por la Alcaldesa de la capital, Carmen Peñalver, y dispuso de un momento -a pesar del rechazo inicial de los propios guardaespaldas-, para atender a los padres de Miguel Angel Garcia Moreno, más conocido por todos por “JUSTICIA PARA M.A.G”.

Los padres de Miguel Ángel se dirigieron a la Ministra  pacificamente y con respeto como suele ser habitual en ellos. En esta ocasión fue la madre del joven linarense la que se dirigió a la Ministra y le entregó en mano un sobre con documentación en la que exponen lo que ellos consideran “la injusticia que se está comentíendo con su hijo. Entretanto, el padre permaneció tras su esposa con una pancarta que mostraba en eslogan “No a la violencia de genero – basta de denuncias falsas” que los ha hecho populares. Ambos progenitores vestían las camisetas azul y blanco de Linares con la gran frase “LIBERTAD PARA M.A.G”, que ya es familiar a la Ministra Bibiana Aido.

Los familiares de MAG confían en que la señora ministra sea consecuente y tenga en cuenta este malestar de muchos los linarenses preocupados por el abuso de las denuncias falsas y piden “la correspondiente condena a la mujer que maltrate a un hombre o utilice la falsas denuncias para poder llegar victoriosas a donde ellas quieran llevadas y protegidas por la propia Justicia”.

 

HAY OTRA REALIDAD MÁ ALLÁ DE LA SUYA

 Elena Porras Sánchez  01/07/2010

Me causa vergüenza y cada vez más, la forma en como se pretende silenciar a aquellos que desde su posición intentan evidenciar una realidad, que viven a diario muchos ciudadanos carentes de voz, pero que sin duda molesta a muchos otros. Lo reconozco, los jueces de este país, no son precisamente, santo de mi devoción. Pero que un juez, hable sobre una ley como la de -violencia de género-, y que como ley, diga que no está siendo efectiva y acto seguido, se exponga a un expediente, sanción o inclusive pretender apartarle de la carrera judicial, como sucedió en otros casos que intentaron expresar lo mismo desde su experiencia, desde su día a día, plasmando esa realidad y a los que se les avisa, amenaza y amedrenta con que eso pueda suponer el fin de sus carreras profesionales (motivo por el cual es evidente, otros no se van a arriesgar en pronunciarse), me pregunto varias cosas.

La libertad de expresión en este país, ¿acaso existe únicamente para ustedes? esos que siguen diciendo que lo hacen todo tan correctamente, pero que lamentablemente, cada vez hay más muertes por esa violencia que ustedes denominan de género.

Quizá debiera opinar a partir de ahora sobre leyes, el panadero, que seguro según su perspectiva sabe más que ellos y además es un experto en la materia, en esa materia que ustedes dicen conocer tan bien, pero que sin embargo siguen enviando mensajes erróneos a una sociedad en la que viven "personas con miedo" (ese es el único género, el de -personas-, el que debiéramos usar, porque una víctima, es eso, víctima, independientemente de su sexo. Aparquen los sexismos porque les aseguro que algunas mujeres, estamos hasta el moño, por no utilizar otra expresión, de oírles hablar de su único género), personas que viven en el miedo, y que siguen y van a seguir así, ¿el motivo? saben a ciencia cierta, que sus métodos, sus leyes, sus verdades absolutas y sus repetitivos discursos, no les van a proteger, ni ahora ni nunca.

Y que no les cause estupor, porque les aseguro, que a expensas de que me cuelguen alguna que otra etiquetita, esas que tanto les gustan o me tachen de políticamente incorrecta, como viene siendo usual, pues actualmente viste mucho posicionarse en lo que denominan "correcto" que yo, a diferencia de la mayoría de ustedes, sé de lo que hablo.

Para aquellos que no lo sepan, les confieso, que no acostumbras a pasearte por los juzgados poniendo demandas a diestro y siniestro, principalmente porque tu miedo y ser conocedora de lo que aquel personaje es capaz de hacerte, no te lo permite. Es más, en la mayoría de las ocasiones tener la valentía de separarte ya es decir mucho; pues tu deteriorada autoestima, la vergüenza, el pánico, el sentimiento de culpa inclusive, el no saber, porque te está sucediendo, se unen en una mezcla de sensaciones, que no dejas que nadie descubra, pues la tristeza que se esconde tras tu mirada, es la única y verdadera y cruda realidad y quizá, si eres lo suficientemente afortunada (no todas las personas lo son) consigas alejarte de tu verdugo, entonces, el proceso de recuperación como poco va a ser realmente largo, pues aunque algunas cosas puedan quedar en el pasado, nada te va a privar de seguir mirando a tu espalda y preguntarte, si por fin conseguiste, ponerte a salvo.

Por eso, qué lástima que permanezcan ustedes en esa postura de no rectificar, a pesar de saber que es de sabio; porque les aseguro que muchas no nos permitimos instalarnos en el victimismo, que sin duda a través de esas denuncias falsas, que si existen, está reportando a quienes no tienen escrúpulos, un beneficio que otras jamás quisimos, pues nuestro mayor tesoro y pretensión, nunca fue el económico, sino únicamente, mantenernos un día más, con vida.

UN JUEZ VALIENTE Y NECESARIO

Diario de Sevilla - l2.07.2010

Fernando Otero Alvarado

HACE ya unos tres años, una feminista sensata, luchadora, honesta, "musa de la transición" para más señas, a la que siempre he apreciado y profesado admiración, me atendió con extraordinario afecto al demandarle Amparo, impotente y desesperado, víctima de una normativa que discrimina por razón de sexo, con terribles efectos para padres e hijos.

Hoy en día, no obstante, tras leer sus recientes artículos, esta política de raza, siempre genio y figura, me aparece desfigurada, supongo que víctima de un ensimismamiento propio de grupos radicales, encerrados en su propia ideología, incapaces de aprender del que opina diferente, y con el poder de los que disponen, para su causa, de millones de euros de los presupuestos públicos y, por tanto, gran influencia mediática, lejos de la que tiene un sencillo juez de familia de Sevilla.

Los argumentos con los que se ataca al Juez Serrano son pura demagogia. De las muertes de mujeres y hombres son culpables, en primer lugar, sus asesinas y asesinos. Y, si hay que señalar a alguien más, es a los responsables de aplicar unas políticas que se han demostrado ya peor que ineficaces. La mujer que sufre verdadero maltrato, denuncie o no, continúa desamparada o indefensa ante su agresor y, por otra parte, animar a denunciar hasta la extenuación -incluso por meras desavenencias cotidianas de pareja-, eliminar la presunción de inocencia, y otorgar privilegios arbitrarios a las mujeres, tan sólo ha conseguido generar nuevas y aberrantes situaciones de injusticia.

 

 

Argüir además que, el hombre que sufra denuncia falsa, denuncie la misma y asunto arreglado, no es  ignorar la realidad del problema,es no querer verla. La mera denuncia de una mujer sobre el hombre, muy a menudo, supone privación inmediata de libertad, expulsión de su propia casa, separación de sus hijos durante meses y años, estigmatización social como maltratador, y en ocasiones, pena de cárcel con la única prueba del testimonio de la mujer. Casi nada. Como para que te queden energías para otra cosa que no sea recuperar el contacto con tus pequeños.

Señoras, muchas son las voces, y muy conocidas y autorizadas, de jueces y otros profesionales que ya se han pronunciado públicamente en apoyo a Francisco Serrano. Es más, lo que este magistrado ahora representa lo ha creado el feminismo instalado en el poder, al ignorar deliberadamente un maltrato institucional sistemático y "una vulneración de derechos fundamentales que repugna", en boca de otra conocida juez de Barcelona, de hombres y niños. Obstinarse en su cerrazón les podrá servir para seguir repartiéndose  millonarias sobvenciones, pero no para erradicar el maltrato ni las muertes en el ámbito doméstico.

Las invitamos, una vez más,a que dejen de negar la evidencia y afronten las nuevas situaciones de abuso, de mujeres sobre hombres, que ustedes han propiciado. De esta forma, no hará falta un juez valiente que, por humanidad y  vergüenza torera, tenga que emplear sus energías, su tiempo libre, en la defensa de los más desprotegidos, soportando además insultos, intimidaciones y censuras, por su parte, señoras, esas sí, propias de la dictadura de Franco.

 

 

 

 

 

 

 

DIARIO JAÉN - Alma Mesa: Una mente sin contaminar.

   EL PELIGROSO PODER FEMENINO

   Damos miedo, pero mucho miedito. Damos tanto miedo que no me extrañaría que en breve se creara el Instituto Nacional del Hombre. Y es que en los tiempos que corren lo más fácil del mundo es arruinarle la vida a tu pareja. Con el simple hecho de decir ante la policía que tu marido te ha mirado de reojo, y sin necesidad de partes médicos, ni de ninguna otra prueba, aparecen los geos en tu casa, con unas gafas antireojo y se llevan al desgraciado al calabozo. Yo no digo de volver a lo de antes, que darle una paliza a tu mujer les costaba cinco mil pesetas y dejaban otras cinco mil en comisaría para cuando volvieran a casa. Imagino que entre eso, y que una mañana te levantes con los cables cruzados y sentencies la vida de un hombre tiene que haber algo intermedio. Tiene que existir un punto, entre callar las palizas de tu marido borracho ante gente que mira a otro lado y sentarte en un tribunal a ver como una fiscal (mujer), y una jueza (mujer) condenan a cárcel al pobre imbécil que no tiene ni para un abogado, sin pruebas, sin partes, solo tu palabra. Demasiado poder. Creo que el punto medio, pasa por ser integra, pasa por respetar a las familias que si hemos vivido esas situaciones. Como mujer no me siento favorecida por esta defensa imparcial que ahora me brindan, me sentiría mejor si la ley se aplicara de forma justa tanto si eres hombre, como mujer, negro o blanco. La discriminación positiva refleja sólo que por ser mujer, soy más debil y necesito más ayuda y eso no es así.                      

                                                                                                 Alma Mesa

 

   DOBLE FILO (28/05/2010)

   ¡La que se ha liado en la cárcel con un artículo de la cantante Alma Mesa! Hablaba de las mujeres que se pasan tres pueblos a la hora de “beneficiarse” de la ley de violencia de género. Y en la prisión aplauden mañana, tarde y noche.

poder femenino

LA INCONGRUENTE JUSTICIA V

 

CONDENADO UN JUEZ POR SU “BRUTAL CRUELDAD” CONTRA UNA FUNCIONARIA

 

Leo con estupor el titulo de la noticia CONDENADO UN JUEZ… ¿condenando a qué?. Condenado a irse de rositas después de haber maltratado a una mujer. Estos son los maltratadores que a las instituciones feministas les interesa, maltratadores que lo reconocen todo para poder quedar absueltos o sea libres y acampar a sus anchas, poco les importa a ellas que una mujer haya sido vejada, humillada, maltratada, si el maltratador  ha confesado. Lo importante es que este hombre va a engrosar la lista de maltratadores que en definitiva es lo que interesa. Sino es así porque no se manifiestan en contra de sentencias como estas.

 

Si te niegas a reconocer algo que nunca has cometido como es el caso de mi hijo,  no habrá piedad para ti  se te aplicarán todos los artículos de la ley y vas a parar a la cárcel.

Comparada esta sentencia con la de mi hijo se puede comprobar que no a todos los hombres se miden con el mismo rasero, en este país hay que ser importante para quedar absuelto. Una sentencia de cuatro años y dos meses por no hacer nada , porque nada se pudo probar en el juicio de mi hijo, sólo la palabra de la denunciante y el apoyo de las dos psicólogas, y a este juez por todas las perrerías que le hizo a esa mujer 23 meses de cárcel . ¿DONDE ESTA LA JUSTICIA?

 

El País, Lunes 5 de julio de 2010

Javier Martín-Arroyo Sevilla

 

El juez Rafael Ceres sometió a un humillante y pornográfico acoso a una funcionaria durante dos años antes de jubilarse. En una ocasión le propinó latigazos; frecuentemente, dejaba soeces mensajes de teléfono y con asiduidad la sometió a otros episodios  de violencia que la convirtieron en una víctima de “abuso físico, sexual y psíquico

El Juzgado de lo Penal número 9 de Sevilla ha condenado al magistrado a 23 meses de prisión por un delito de malos  psíquicos habituales y otro de lesiones psíquicas. Ceres no irá a la cárcel, tras pagas 50.000 euros y alcanzar un acuerdo las partes para así no prolongar el sufrimiento de la mujer, que ya ha revivido el recuerdo del maltrato durante cuatro años de proceso.

La sentencia recoge cómo Ceres sometió a su ex pareja, oficial en otro juzgado, durante su relación extramatrimonial entre 2004 y 2006: “Le propuso como prueba de amor que se bebiera su orina(…) le hacía continuos reproches por la virginidad perdida, llegando incluso a plantearse la reconstrucción  del himen para complacerlo(…) la llamaba puta y oficialucha de mierda (…) mantenía un comportamiento contradictorio que la desorientaba”.El juez ex titular del Juzgado de Primera Instancia número 14, solicitó el retiro voluntario en octubre de 2007 tras la denuncia de su ex pareja.

A pesar de que un procedimiento abreviado como este suele durar un año, en esta ocasión se prolongó durante cuatro años por los interminables recursos. La víctima debió pedir el traslado a Granada y estuvo 14 meses de baja. Un estudio psicológico dictaminó  “trastorno de estrés postraumático, tipo crónico y trastorno depresivo mayor” que hizo a la mujer medicarse.

A pesar de las innumerables  vejaciones y amenazas, el Juzgado de Violencia sobre la Mujer 1 que instruyó el caso y la fiscalía Sevillana  consideraron inicialmente que el maltrato sólo constituía una falta. Pero la Audiencia Provincial estimó que la “brutal crueldad” tenia entidad de delito: “No puede hablarse de una simple vejación venial, sino una violencia psíquica habitual, porque tales invectivas reiteradas alteran gravemente la salud y bienestar psíquico de cualquier persona” La tortuosa relación se basó en un maltrato continuado del juez “El acusado, con un cinturón, le propinó cuatro o cinco latigazos, provocándole lesiones”. El juez se arrepintió, por lo que la víctima no le denunció. A finales de ese año, Ceres “sospecho que ella pudiera estar embarazada, increpándole y diciéndole que era una forma asquerosa de pillar a un hombre, golpeándole varias veces en el vientre con el puño, sin que le causara lesión”. Con la relación concluida, “se presentó en su casa, tumbándola en la cama, le puso una almohada en la cara, iniciándose un fuerte forcejeo que le provocó un vómito”.

El decanato no recibió quejas por sus decisiones “Era un tipo gris. No venia a las juntas de jueces” destaca un magistrado.

 

 

 

 

 

LAS MUJERES QUE NO AMABAN A LOS HOMBRES

Sevilla / las estadísticas no incluyen las agresiones de ellas

 

Las mujeres que no amaban a los hombres

MARÍA JESÚS PEREIRA / SEVILLA

Día 28/06/2010 - 07.38h

 

Francisco Serrano

El Observatorio de Violencia de Género, que preside Inmaculada Montalbán, no incluye en sus estadísticas los hombres que han sufrido violencia de género en España. El juez de Familia Francisco Serrano afirma que los estudios internacionales confirman que la violencia de género es bidireccional, por lo que reclama que se recojan también datos de agresiones de mujeres hacia sus parejas. La negativa del Observatorio le ha llevado a realizar un informe sobre agresiones graves con lesiones, tentativas de homicidio y homicidios de hombres por sus parejas desde enero de 2008 a febrero de 2010. A falta de estadísticas oficiales ha rastreado la Prensa. Conclusión: al menos 80 hombres sufrieron en España violencia de género en los dos últimos años, 33 de los cuales fallecieron.

«Los datos son sólo una muestra representativa, extraída de noticias aparecidas como noticias menores en la Prensa, la mayoría en medios locales. Casi nunca estas noticias aparecieron en radio o televisión ni en periódicos de tirada nacional», declaró a ABC el juez Francisco Serrano.

«Estos datos son un muestreo de la violencia de género femenina ejercida sobre el hombre en el ámbito de las relaciones de pareja, por lo que estimo —dice Serrano— que el dato más acorde a esa realidad debería incrementarse en al menos otro 50% con respecto a los casos aflorados». A título de ejemplo, expone un caso que no ha trascendido y que se refiere a J.L.V.B., quien sufrió el 23 de octubre de 2009 un intento de homicidio por su esposa, quien le degolló e intentar rematar en el suelo con un cuchillo en presencia de su hijo, hechos que están siendo investigados por el Juzgado de Instrucción 6 de Sevilla.

Ni asesor ni alejamiento

«Ninguno de los 47 lesionados, algunos gravísimos, dispuso de ninguna posibilidad u ofrecimiento de medida de alejamiento de la agresora, ni asesoramiento jurídico gratuito, ni pensión ni beneficio reservado a las mujeres agredidas. Ninguno de los 33 fallecidos tuvo un minuto de silencio para lamentar su pérdida», denuncia el juez de Familia 7 de Sevilla.

Asimismo, el magistrado subraya que en este informe «no se incluyen los suicidios de hombres provocados por denuncias falsas, infundadas e injustificadas. Por supuesto no se incluyen los suicidios de hombres que se quitaron la vida tras asesinar a su pareja».

El juez recuerda que los casos de suicidios en hombres triplican a los de las mujeres «y lo sé —puntualiza— porque hasta 2006 el Instituto Nacional de Estadísticas publicaba el estado civil de quienes se suicidaban. Cuando estaban en proceso de divorcio o divorciados, la estadística de hombres que se suicidaban se disparaba.»

«Creo —apunta—que más de 500 hombres al año se están suicidando por culpa de la injusticia que está provocando la nueva Ley de Violencia de Género y no me lo van a poder negar porque no tienen ese dato. Me gustaría que el Observatorio me dijera cuántos denunciados por Violencia de Género y detenidos se han suicidado. Si salen los datos, podría ser un escándalo».

Serrano, que ha denunciado el abuso que muchas mujeres están haciendo de la Ley de Violencia de Género para obtener beneficios económicos o ventajas en los procesos de divorcio, subrayó que «el 15% de las denuncias se retiran. Del resto, el 60% se sobreseen o se archiva porque no hay pruebas o porque no se considera delito. «Las mujeres que sufren auténtico maltrato siguen sin denunciar porque tiene miedo y las siguen matando».

Denunciar es rentable

«Denunciar en falso no es gratis, es rentable, porque no te pasa nada. No hay ninguna mujer en la cárcel por denuncia falsa y no la habrá porque la pena por denuncia falsa es como máximo dos años de cárcel y tendría la condicional. Por presentar una denuncia falsa no se va a la cárcel aunque haya destrozado la vida de un hombre», se lamentó el magistrado de Familia, quien asegura que «hay denunciados por maltrato que están pidiendo las pulseras electrónicas para defenderse de falsas denuncias».

 

El magistrado Francisco Serrano realiza un informe sobre agresiones graves con lesiones, tentativas de homicidio y homicidios de hombres a manos de sus parejas desde 2008 a 2010

CONFERENCIA DEL JUEZ SERRANO EN TENERIFE SOBRE LA IGUALDAD ENTRE HOMBRES Y MUJERES

Excelente Conferencia del Juez Francisco Serrano

 

http://www.youtube.com/watch?v=isg6Tbk4cck

CONTRA EL FEMINISMO EXTREMISTA O "FEMINAZISMO"

« Contra el feminismo extremista o "feminazismo" | Inicio

CASI EL 6 POR CIENTO DE LOS VARONES ESPAÑOLES PERSEGUIDOS POR LA LEY DE VIOLENCIA DE GENERO EN MENOS DE UN LUSTRO

 

 

LA LEY ES LA MAYOR MONSTRUOSIDAD JURIDICA DE TODOS LOS TIEMPOS. HA CAUSADO MÁS DAÑO A LA POBLACIÓN MÁSCULINA QUE LOS ESTADOS DE EXCEPCIÓN EN EL PAIS VASCO O LA LEY DE REPRESIÓN DE LA MASONERÍA Y EL COMUNISMO FRANQUISTA
El asunto es más grave que las siete Plagas de Egipto o las injustas persecuciones de los talibanes en contra de las mujeres que no usen el burka y puede afirmarse sin temor a error que en ningún momento de la historia de España hubo político alguno que causara más daño a más hombres en menor espacio de tiempo. Además, sin pagar las consecuencias de la incultura y la osadía de Rodríguez Zapatero.
Desde su entrada en vigor el 29 de junio de 2005 hasta el 31 de diciembre de 2009, es decir, en un periodo de apenas cuatro años y medio, se han registrado en España un total de 823.580 procedimientos penales en los Juzgados de Violencia de Género, todos ellos seguidos contra hombres por denuncias de sus mujeres o vecinos, en gran parte falsas.
Tomando como base los datos del Instituto Nacional de Estadística que establecen que el promedio de la población masculina española de edades comprendidas entre los 18 y los 60 años, en esos cuatro años y medio fue de 14.037.483 de individuos, ello supone que el 5.87 por ciento de los varones (es decir, casi seis de cada cien hombres) han sido detenidos por la policía y conducidos esposados ante uno de los más de 600 juzgados (entre 1 y 8 por partido judicial) encargados de enjuiciar los presuntos delitos de malos tratos (físicos o psicológicos) en contra de la mujer.
De esta manera, puede establecerse sin ningún género de dudas que la llamada Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género es la más dura, arbitraria, homófoba e inconstitucional de todo el Derecho positivo existente en todos los tiempos en España, al establecer indiscriminadamente y sin ninguna base científica delitos específicos contra los hombres por el simple hecho de haber nacido varón y presumírsele una violencia ancestral superior a la de las mujeres.

LOS TRIBUNALES DE VIOLENCIA DE GÉNERO, DONDE SE PRESUPONE QUE EL HOMBRE ES CULPABLE, NOS LLEVAN A LA ETAPA MÁS NEGRA DE LA INQUISICIÓN

Por otra parte, conviene señalar asimismo, que una ley de similares características, que el Gobierno talibán de José Luis Rodríguez Zapatero y sus compinches ha tratado de «exportar» al mundo como la panacea universal para acabar con los malos tratos en el ámbito familiar, tampoco tiene precedentes en ningún otro país de la Unión Europea, Japón, Canadá o Estados Unidos.

Puede decirse que es incluso más agresiva que cualquier texto legal de las dos últimas dictaduras militares, la de Miguel Primo de Rivera o la de Francisco Franco, salvado claro está el periodo de los juicios sumarísimos. Consultando estadísticas de los tiempos de la dictadura de Francisco Franco, se puede establecer que la Ley de Violencia de Género es 17 veces más agresiva que la Ley para la Represión de la Masonería y el Comunismo, de 1 de marzo de 1940 y que sus tribunales especiales (por el número de personas afectadas) a pesar de que hubo gente condenada a 30 años de reclusión mayor por sus ideas y desposeídos, igualmente, de sus bienes. Es, asimismo, 14 veces más violenta (por el número de detenidos) que los estados de excepción promulgados en el País Vasco a raíz del asesinato de Melitón Manzanas (1968) o del Consejo de Guerra de Burgos donde la Guardia Civil y la Policía realizaban razzias de centenares de personas a los que mantenían encarcelados e incomunicados.
Una acción policial y judicial tan indiscriminada contra la que permite esta norma tampoco tiene precedentes en el ordenamiento jurídico español. Cuando escribí mi libro El Varón Castrado, a finales de 2006, el tremendo abuso efectuado por esta Ley, había llevado a los calabozos de la policía y a los juzgados de Violencia a 461.000 personas, según reconoció uno de los miembros del Observatorio de Violencia de Género a la juez María Sanahuja y al autor en un seminario en la Universidad de Verano de El Escorial. Tres años después, las víctimas de esa Ley sobrepasan, como hemos dicho, los 823.000 hombres.
Se puede determinar, por lo tanto, que no hay barrio, villorrio, aldea, pueblo o ciudad española donde el buldózer al servicio del feminismo más recalcitrante no haya destrozado familias enteras sin dar oportunidad alguna a la mediación familiar o a la reconciliación de la pareja; no haya destrozado a decenas, centenares o miles de hombres, desposeyéndole se su patrimonio, condenándole a penas de cárcel e imponiéndole una segunda condena accesoria de destierro, hecho de nuevo sin precedentes en la legislación española, donde las penas «infamantes» habían sido eliminadas a partir del siglo XIX, aunque el franquismo las reinstaurara ocasionalmente (los políticos españoles que participaron en un acto organizado por el Movimiento Europeo en 1962, bautizado como el Contubernio de Munich fueron desterrados a Fuerteventura, Jaén y Extremadura).
El Estado de excepción que impone esta Ley en todos los órdenes se completa con la implantación en España de los Juzgados de Violencia (entre 1 y 8 por partido judicial, es decir, más de 700 en toda España), oficinas judiciales que constituyen lo más parecido a los tribunales de la Inquisición. No sólo tienen la facultad de instruir y juzgar un asunto en cuestión de minutos, muchas veces sin otra prueba que la simple denuncia de la mujer, sino que poseen facultades que le permiten intervenir al mismo tiempo en materias penales y civiles y en muchos casos sus sentencias ─ cuando son impuestas a los hombres por los fiscales y bajo engaño se pone por escrito que fueron firmadas de conformidad entre las partes─ son inapelables en los órganos superiores.
Este estado policiaco, más propio de la dictadura soviética de la etapa de Stalin, de la Revolución Cultura China o del periodo de los jemeres rojos de Camboya, es bastante peor de lo que los lectores se imaginan. Así, sin que nadie le haya preguntado nada, sin entrar en la valoración de los hechos, algunas veces sin estar presente en la vista oral (se ha dado el caso de hombres que han sido condenados en los calabozos al haberse olvidado la juez de llamarlo a su presencia), sin entrar en detalles acerca de quién promovió el acto a enjuiciar (si lo inició la mujer, según numerosísimas sentencias de muchos juzgados de lo Penal de toda España, no hay delito de violencia de Género, toda vez que el causante de la violencia que se juzga no fue provocada por el supuesto instinto atávico del hombre decidido a dominar a su esposa a compañera sentimental, tal y como se establece en la Ley) y aplicando unas condenas predeterminadas por el legislador, que impide el juez graduarlas de acuerdo con los supuestos daños ocasionados a su supuesta víctima.
LOS ATASCOS DE LOS JUZGADOS DE FAMILIA HAN PROPICIADO QUE MUCHAS MUJERES DENUNCIEN FALSAMENTE A SUS MARIDOS PARA OBTENER EL DIVORCIO EN 24 HORAS
La Ley, por otra parte, al divorciar a una mujer de su marido en una mañana, y otorgarle a ésta todos los derechos (vivienda, mitad de la sociedad conyugal, hijos, pensiones), ha generado decenas de miles de denuncias falsas por malos tratos que nunca han ocurrido. La causa principal se debe a que los procesos de separación y divorcio, que se tramitan en los Juzgados de Familia, suelen dilatarse varios meses (en algunos casos hasta tres años). Basta que la mujer alegue que ha habido violencia física o psicológica en el periodo de separación ─algo que por otra parte es habitual por parte de los dos miembros de la sociedad conyugal─ los juzgados de Violencia de Género constituyen la «puerta falsa», el «coladero tradicional» para poner fin para la vía de urgencia a 30, 40 o 50 años de matrimonio.
Lo más grave de esta terrible situación que persigue al hombre desde su mayoría de edad hasta su muerte, desde el 29 de junio de 2005 en que entró en vigor la Ley, es que no ha servido al único y exclusivo fin para el que fue implantada: las muertes de las mujeres a manos de sus parejas. Por el contrario, la situación de desamparo, el castigo injusto y desproporcionado que inflige, la pena anexa de destierro que conlleva, el alejamiento de sus hijos y el estigma que la Ley contra la Violencia de Género ejerce sobre muchos hombres, se ha vuelto en contra de sus autores. Como conté en mi libro El Varón Castrado y las estadísticas de los últimos años han venido a darme la razón, la violencia gratuita, ilegítima e indiscriminada ejercida por el Estado ─sin razones objetivas en la mayoría de los casos─ contra la mitad de la población por el hecho de haber nacido varón genera más violencia. Y la violencia de reacción, muchas veces, genera a su vez más odio, más sinrazón y más muerte.
A la vista de los resultados, en cualquier estado gobernado por personas sensatas y civilizadas, la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género habría sido derogada hace años. Con un individuo torpe, inútil e incapaz como José Luis Rodríguez Zapatero en La Moncloa, plantearlo siquiera sería como pedir peras al olmo. Y no porque más de la mitad del PSOE no esté en contra de la Ley. Zapatero puede ser todo lo tonto que se quiera, pero no parece dispuesto a arrojar a la basura el voto del feminismo radical aunque ello suponga librar a la sociedad española de una de sus mayores y pesadas lacras sociales, de la peor monstruosidad jurídica de todos los tiempos.